el corazón del santuario

El santuario está edificado en torno a la casa torre de la familia de los Loyola. Se trata de un edificio de los siglos XIV-XV dividido en una parte inferior de piedra, que evoca su pasado de fortaleza, y otra parte superior de ladrillo que representa la evolución a una casa palaciega.

el corazón del santuario

El santuario está edificado en torno a la casa torre de la familia de los Loyola. Se trata de un edificio de los siglos XIV-XV dividido en una parte inferior de piedra, que evoca su pasado de fortaleza, y otra parte superior de ladrillo que representa la evolución a una casa palaciega.

la entrada

Sobre la puerta se ve el blasón de los antiguos Loyola, compuesto por una olla colgada de una cadena y flanqueada por dos lobos rampantes.

Junto a la entrada observamos un conjunto de bronce, que representa la llegada de un Íñigo herido a su casa natal.

el hogar familiar

Se divide en cuatro plantas que albergan lugares muy significativos en la vida de Íñigo.

Siguiendo el recorrido marcado en los planos, al llegar a la Capilla de la Conversión conoceremos mejor al Íñigo que cambió su vida entregándose a Dios.

la planta baja

Servía como almacén de aperos y bodega. Entre sus muros de casi dos metros de espesor, podemos recrear el pasado medieval de la familia.

Entre los siglos XIII y XV, los señores feudales llamados “parientes mayores”, se disputaban el territorio guipuzcoano.

Finalizado el conflicto, las torres de Gipuzkoa se transformaron en palacios, y los Loyola pasarán a la Edad Moderna. En este contexto de profundos cambios nace Íñigo López de Loyola.

la primera planta

Nos muestra algunos espacios de la vida cotidiana de la casa, como la cocina, donde amos y criados convivían en torno al fuego del hogar.

Aquí se contaban las viejas historias del linaje y se iba trasmitiendo la cultura familiar, con valores como la fe cristiana, la fidelidad a la palabra dada y a la lealtad jurada y el sentimiento del honor.

la segunda planta

Pertenece a la parte de la casa torre reconstruida en ladrillo. Es la planta noble, con las habitaciones de los señores, el oratorio, el comedor y el salón de honor.

En la habitación de la Señora de Loyola, Doña Marina Sáenz de Licona dio a luz en 1491 a su último hijo, Íñigo de Loyola.

el comedor

Junto al oratorio se encuentra el comedor, espacio de la vida familiar cotidiana de los Loyola, así como el Salón de Honor, donde recibían las visitas.

En la estantería de este salón se conservan ejemplares de “La Vida de Cristo” y “Flos Sanctorum”, que Íñigo leyó mientras convalecía. Estas lecturas suscitaron en él un intenso deseo de seguir los pasos de Jesús yendo a Jerusalén.

la tercera planta

Albergaba la habitación de los hijos y huéspedes. En ella fue operado Íñigo y estuvo a punto de morir.

Las lecturas abrieron ante Íñigo un nuevo mundo: el de las mociones de Dios que afectan a la forma de vivir. Poco a poco, Dios va enamorando a Íñigo, e Íñigo se va enamorando de Dios hasta entregarse a Él.

Todo esto fue aconteciendo entre junio de 1521 y febrero de 1522 en este ambiente, convertido para siempre en Capilla de la Conversión. Estamos en el corazón del Santuario de Loyola.